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Ante la distribución de mayor número de cartas en la partida como motivo de la ausencia de un “natural” por parte de los individuos involucrados; los usuarios suelen presentar confusiones acerca de cuáles son las mejores medidas a implementar y los posibles beneficios que al ejecutarlas se obtienen.
Frente a este cuestionamiento principal, existen ciertas pautas que marcan las decisiones óptimas a tomar por parte de los jugadores, teniendo en cuenta la simultaneidad con otros factores tales como la suma de los puntos de las cartas y el monto de la apuesta realizada. Algunas de esas posibilidades a considerar son:
• Si la mano inicial que posee el jugador suma 6 o más, éste debe plantarse y no recibir más cartas.
• Si la mano de la casa fuese 7 o más, la casa debe plantarse.
• Si el jugador reportara una sumatoria igual a 5 o menor a dicho valor, él debería exigir se le reparta una carta adicional, al igual que la casa cuando presentara valores como 0, 1 y 2.
• Existe varias posibilidades a enunciar dada la distribución de una carta adicional a ambas partes, entre las que se destacan:
1) la mano de la casa totaliza en un monto de 3, y la tercera carta recibida por el jugador es cualquiera excepto un 8. Ante esta circunstancia la casa ganaría, ya que ella recibe las cartas después del jugador.
2) La mano de la casa presente un valor de 4, y la tercera carta en poder del jugador no corresponde ni a un 8, 9, 1 ó 0; entonces la casa ganará.
3) La casa suma un monto de 5, y el jugador recibe un 4, 5, 6 ó 7; ante ello la casa ganará.
4) si la mano de la casa es un 6, y la tercera carta del jugador es un 6 ó 7, la casa ganará.
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Si bien, el bacará representa uno de esos juegos de casino capaces de captar la atención de un alto número de usuarios debido no sólo a la acogedora metodología de juego (incluye movimientos, destrezas, apuestas entre otros) sino también a la tradición construida a lo largo de los intensos años de existencia, pasando inicialmente de manera acentuada por los casino tradicionales hasta llegar hoy en día a la internet que ha propiciado en sumo grado ventajas y facilidades en cuanto al acceso y la rapidez en el desarrollo de las partidas.
Este presenta ciertas variaciones en su versión en línea, no en aspecto estructurales sino en factores relacionados con la manera de ejecutar las jugadas, apuestas y demás componentes propios de todo juego. Ante estas eventualidades acaecidas por la inserción del bacará al mundo virtual, es importante destacar ciertos aspectos de dicho juego con respecto a todo este fenómeno:
En línea, las reglas pertinentes a la ejecución del juego dependen en sumo grado de las políticas propias de cada casino, además del establecimiento del número de barajas a disposición (oscila entre 1 y 8), por lo que jugar contando las cartas no sería una opción viable.
En términos generales, el “dealer” reparte 4 cartas: 2 para la casa y las otras 2 para el jugador. Ante esta situación pueden presentarse tres eventos a saber: En primera instancia se considera que alguno de los jugadores obtenga un 8 ó 9, conocido como “natural”, por lo que no se distribuyen más cartas. También podría tenerse un empate si ambos suman dichos valores o finalmente, no presentarse ninguna de las dos opciones anteriores, ante lo cual se seguirían repartiendo cartas.
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Esta es considerada una de las variantes del bacará más jugadas en línea, pero algunos afirman que fue primero el chemin de fer teniendo en cuenta datos de tiempo de aparición y costumbre al jugarlos, con lo que el primer postulado sería totalmente falso. Sin importar cuál de ellos fue primero, es importante anotar que ambos poseen reglas muy distintas entre sí, ya que las variantes adoptadas por el chemin de fer revisten mayor dificultad para los usuarios de esta modalidad.
La dinámica del bacará chemin de fer consiste esencialmente en la presencia de un jugador que detiene las cartas denominado banquero, quien al contrario de lo establecido por el bacará tradicional, es el único que puede apostar en la banca, mientras los demás jugadores sólo pueden hacer apuestas correspondientes a jugador.
En esta categoría es importante resaltar que el casino no se inmiscuye en el juego ya que el crupier sólo interviene para controlar la dirección del juego, y es en el banquero sobre quien realmente recae la responsabilidad mayor con respecto a los dineros que se ganan y de igual modo de los que se pierden; es decir, él responde por la distribución de las ganancias como también de la reclamación del acumulado en caso de que gane.
El juego consta de 2 cartas que el banquero distribuye para cada uno, es decir, un par para sí y cuantos pares de cartas sean necesarios para los demás jugadores; vale aclarar que las cartas están dispuestas hacia abajo (sin verse). Leer más…
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El bacará es quizá uno de esos juegos con mayor renombre en las altas clases sociales desde la época medieval, por lo que ha adquirido gran distinción entre los grupos sociales selectos y ha despertado, sin duda alguna, la curiosidad de múltiples jugadores con el paso del tiempo.
Por fortuna, actualmente todos esos deseos de acercamiento hacia este selecto juego por parte de jugadores no pertenecientes a esa élite se han materializado a través de los diferentes casinos hasta el punto formar parte de la amplia carta de juegos disponible en las salas no sólo físicas sino también en línea.
Para este juego en línea existe una ventaja ampliamente destacable ya que brinda la oportunidad a los jugadores de aprender las diversas reglas, normas y tipos de apuestas sin necesidad de tener que preocuparse por los errores que se cometan debido a la opción que se tiene de jugar bajo la modalidad de aprendiz.
Entre las reglas se destaca la existencia de dos manos: la de la banca y la del jugador además de disponer de las cartas en una caja llamada “taquilla” que consta de 6 a 8 fajos de cartas barajadas. De igual modo, se pueden realizar las apuestas en una de las manos o en la convergencia de ambas e incluso, por lo general, al final de cada turno cada mano cuenta con aproximadamente dos o tres cartas.
De todas maneras, independientemente de la manera como se juegue, el cálculo de la parte ganadora se realiza por puntos donde el 10 y las cartas de figuras valen cero, aces equivalen a uno y de dos a nueve representan los respectivos valores.