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Es común referenciar a los casinos según la modalidad de acceso que tengan los usuarios a ellos, es decir; catalogarlos en físicos o en línea; pero en la República Oriental de China se considero la posibilidad de construir un casino fuera de los marcos convencionales ya que consiste básicamente en una edificación móvil para ser dispuesta en el agua.
Todo este fenómeno resulta algo paradójico si se tiene en cuenta que los juegos de azar y los casinos son considerados ilegales dentro de esta nación, y de igual modo representa uno de los sitios con mayor proliferación de dicha industria, especialmente en lugares sumamente urbanizados como Pekín cuyo nivel de apuestas y dineros generados en un día son exorbitantes, si se tienen en cuenta las restricciones impuestas.
La principal razón de la alta frecuencia en dichas prácticas por parte de la población China recae sobre el grupo empresarial conocido como “Venetian Macao”, el cual ha implantado numerosas políticas que posibiliten la ejecución del juego al interior del país y de manera conjunta es el responsable de la creación de esta magnánima idea: “El casino flotante”, el cual contará con un barco compuesto por gran cantidad de mesas de juego que adquirirán dicha denominación en aguas internacionales.
Vale la pena destacar la plena libertad de la que gozarán los jugadores al realizar movimientos, estrategias y apuestas dada la carencia de normatividad o limitación legal en esta zona; además del disfrute de numerosos y variados paisajes a lo largo de todo el recorrido; lo que sin duda es un foco de alta competencia para las dos versiones de casinos más comunes: tradicionales o en línea.
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Mucho antes de ciudades del juego como Las Vegas o Atlantic City, mucho antes de los casinos, mucho antes del juego en línea, una de las formas de poder apostar en los Estados Unidos era dentro de los casinos flotantes.
La historia de estos casinos se remonta a los comienzos del siglo XIX en todos los estados que cruza el gran río Mississippi, que son; Minnesota, Wisconsin, Iowa, Illinois, Missouri, Kentucky, Tennessee, Arkansas, Mississippi y Louisiana. En las orillas del río vivían normalmente mercaderes y granjeros, casi todos en pequeñas ciudades y pueblos. A raiz del nacimiento de los casinos flotantes, la zona se empezó a poblar de jugadores, trileros y tahures.
Se produjo el lógico choque entre los granjeros y los jugadores, y no pocos de los segundos se llevaron un escarmiento por intentar engañar a los pueblerinos, como es el caso de 1835, en el que cinco tahures fueron linchados por todo un pueblo. Tras este incidente, muchos de estos jugadores se desplazaron a estados situados lo más al sur posible. Leer más…