Tipos de Farol en el Póker

Como bien es sabido, el farol constituye un elemento que imprime dinámica a las diferentes partidas de póker en todas sus modalidades además de ser contundente con respecto a las ganancias o pérdidas de los jugadores dentro del transcurso del juego.

Existen dos categorías básicas para llevar a cabo un farol que corresponden básicamente a la frecuencia con que se hacen y son:

• Farol cuando existen más cartas por recibir, es decir, aquellos que se presentan en los momentos iniciales de las partidas por lo que deberían nombrarse como semi-faroles; aunque con respecto a esta modalidad, bien saben los jugadores, que las probabilidades de que las subidas sean las mejores son casi nulas como también las posibilidades de ganar sabiendo que aún faltan cartas por recibir.

La razón básica para llevar a cabo los semi-faroles es buscar mantener atentos a los integrantes del juego (a la expectativa).
Algunos de los momentos en que un semi-farol puede ganar son:

1. Si su adversario abandona la partida de manera inmediata.
2. si éste abandona después de arrojar una carta de alarma.
3. si se logra la mejor mano posible con las cartas recibidas hasta el momento.

• Farol cuando ya sean recibido la gran mayoría de las cartas, por lo que en esta ocasión se denominan “faroles puros”. En este caso el jugador debe tener varias precauciones, ya que debe evitar ejecutar un farol si existe la posibilidad de que su adversario iguale las apuestas y suprima de esta manera las probabilidades de bote.

De lo contrario, el adversario puede llegar, incluso a abandonar muchas veces la partida, de modo tal que ello se convierta en mayores lucros para el realizador de los faroles.


Hacer Farol en el Póker

El farol o “bluff” en el póker, constituye una herramienta fundamental dentro del conjunto de opciones de algunos jugadores que tienen como objetivo confundir a sus adversarios, haciéndoles creer que una mano que poseen es mejor de lo que realmente es.

Para realizar “farol”, el jugador en cuestión apuesta o sube su mano, logrando que los demás contendientes, igualmente tengan la necesidad de apostar o subir. Dicho instrumento es sin lugar a dudas decisivo dentro de las partidas en las cuales se emplea, y lo es mucho más si se presenta en momentos cruciales donde su uso pueda adquirir un carácter de imprescindible en el juego, o de igual manera, el monto de las apuestas realizadas hasta el momento sea considerablemente alto como para realizar el bluff.

Claro que también debe considerarse la certeza y pertinencia que manifieste el jugador que ejecute el farol para poder vislumbrar los resultados obtenidos con dicha herramienta, ya que no todos los faroles que se realizan cumplen la función encomendada, o mejor dicho, no todos obtienen los resultados esperados por sus practicantes.

De todos modos, la realización del farol o bluff debe estar acompañado de factores sumamente decisivos dentro del póker, entre las que se destacan: la idoneidad en las manos previamente jugadas y por supuesto, la posición que se ocupe dentro de la partida. Leer más…