por un juego incluyente Por un Juego Incluyente

En los últimos tiempos se ha presentado con mayor frecuencia en la industria de los juegos de azar a nivel mundial un énfasis en el desarrollo de gran diversidad de actividades que favorezcan y beneficien proyectos de índole social tales como fundaciones, comités artísticos, y demás entidades y eventos que propendan por mejorar las condiciones de existencia de ciertos sectores de la sociedad con insuficiencias en aspectos educativos, económicos y de salud.

Recientemente se adjunto a dicha labor la inclusión de una sección de la población con discapacidad en la visión, es decir, los ciegos o invidentes, que ahora podrán jugar bingo en New York debido a la emisión de tarjetas electrónicas como elemento fundamental para llevar a cabo las partidas emprendidas.

Todo esto fue posible gracias a la solicitud de una jugadora con dicha discapacidad que deseaba poder deleitarse con el bingo, y para lo cual inicio una serie de trámites entre los que se incluyen llamadas telefónicos a las autoridades competentes en la materia tanto en el sector público como privado, envío de mails a los operadores de casinos, entre otros que tras una ardua batalla le concedieron la oportunidad de asistir a los lugares de juego y acceder plenamente a una partida.

El mecanismo de las tarjetas es sencillo puesto que en el momento que el jugador ha obtenido la victoria, éste emite un sonido en señal de la ocurrencia de dicho evento, además incluye una amplia gama de dispositivos sensibles al tacto que permiten la identificación de los números y demás dispositivos requeridos.

De este modo, se evidencia la atención oportuna que realizan los casinos a las necesidades de la población y la manera como día a día perfeccionan la prestación de los servicios hasta el punto de contribuir de forma cíclica al mejoramiento de la sociedad.


bingo con tarjetas electronicas para no videntes Bingo con Tarjetas Electrónicas para no Videntes

Ahora las personas no videntes también pueden jugar y apostar en el bingo, a través de las tarjetas electrónicas que ya se encuentran en Nueva York, esto se llevó a cabo gracias a Joanna Richardson quien fue la protagonista de una historia realmente asombrosa, siempre quiso apostar en el Bingo, el inconveniente era que había nacido ciega.

A pesar de su realidad quiso organizar una campaña para que se comenzaran a utilizar las tarjetas electrónicas para poder apostar al Bingo desde ese momento comenzó una larga batalla en la que tuvo que acudir a los medios de comunicación para difundirlo, hasta que el estado de Nueva York reconoció su derecho a disfrutar de uno de los tantos entretenimientos que hay en el mundo entero.

La tarjeta electrónica que se ha empezado a utilizar avisa a través de un pitido al jugador o jugadora en el momento que haya acertado alguna combinación ganadora, además dicha tarjeta posee dispositivos especiales para que puedan reconocer los números mediante el tacto.

Este cambio ha revolucionado al mundo entero, sin lugar a duda esto se debería hacer en todos lados ya que es un derecho el de poder jugar y apostar, para aquellas personas no videntes, por suerte hoy en día gracias a Joanna muchas mas personas no videntes podrán disfrutar de este entretenimiento.

Las tarjetas electrónicas presentan grandes beneficios, en el momento se encuentran únicamente en la ciudad de Nueva York pronto se encontraran en todas las salas de Bingo de todo Estados Unidos, y así se expandirá rápidamente por el mundo.


tarjetas electronicas para bingo son una realidad 484x300 Tarjetas Electrónicas para Bingo

El bingo es uno de los juegos de azar más populares y jugados por millones de personas en el mundo. Tanto físico como en línea, un sinfín de personas lo juega diariamente. Sin embargo, los invidentes, por más que quisiesen jugar, no podían hacerlo por las limitaciones que tienen. Es por esta razón que la invidente Joanna Richardson comenzó una campaña que reconociera el uso de tarjetas electrónicas en los bingos.

Joanna tuvo que mover cielo y tierra, escribir correos electrónicos y hacer otras muchas llamadas telefónicas. La determinación y convencimiento de que estaba en todo su derecho de querer jugar al bingo, hicieron que avanzara a través de todo el sistema burocrático de su Estado antes lograr el reconocimiento que buscaba. Después de mucho batallar, finalmente pudo ver el fruto de sus esfuerzos cuando el estado de Nueva York reconoció el derecho de los invidentes a jugar al bingo.

Las tarjetas electrónicas que ahora se usan cuentan con dispositivos que permiten el reconocimiento táctil de los números y una especia de alarma que le avisa al jugador cuando ha ganado. Aunque por el momento esto solo se da en el estado de Nueva York se espera que pronto más estados adopten esta misma medida.

Para finalizar, es importante decir que esta historia ha impuesto un cambio histórico en los juegos de azar. Esperemos que pronto iniciativas como estas sean acogidas por todos los casinos del mundo. No sólo se estará captando a posibles jugadores, sino que estará reconociendo el derecho que tiene cualquier persona a divertirse.