Definitivamente ya debemos acostumbrarnos a que si bien la tecnología cada día avanza más y más rápido, esta es utilizada no sólo para lo bueno sino también para lo ilegal. En todo esto, el mundo de los juegos online también se ha visto atacado por el uso de tecnología para hacer trampa, sin embargo, la participación de los propios jugadores ha sido importantísima.

Si bien es cierto que es un número limitado de jugadores los que hacen trampa, la seguridad online no se conforma con eso y sigue alerta. Por ejemplo, en el póker online, el problema es que es difícil detectar quién hace trampa. En los casinos tradicionales las cámaras de seguridad pueden ayudar a detectar visualmente cualquier anormalidad. Sin embargo, online es imposible esta posibilidad.

Tras varios análisis de la tipología de las trampas, se ha llegado a la conclusión de que en la mayoría de casos la trampa se produce a través de una relación de complicidad entre la persona que entra al juego online y una persona relacionada directamente con el casino online. Es decir, hay un cómplice al interior del sistema del mismo casino online que contribuye a la realización de la trampa.

Esto ha sido sumamente importante ya que ha permitido que muchos gerentes cambien el estilo tradicional gerencial por rigurosos sistemas de control de seguridad.

Finalmente, la participación de los jugadores es de valiosa ayuda para la seguridad online. En muchas ocasiones los jugadores han detectado irregularidades en las competiciones y lo han reportado, con lo cual el casino online puede tomar las medidas correspondientes a tiempo.